Hay lesiones que evolucionan como esperamos. Se diagnostican, se tratan y, poco a poco, el deportista vuelve a entrenar, pero no siempre ocurre así.
A veces el dolor persiste aunque hayan pasado semanas o meses. O desaparece durante un tiempo y vuelve en cuanto aumenta la carga de entrenamiento. En otros casos, las pruebas de imagen no terminan de explicar por qué algo sigue doliendo. Cuando esto ocurre, el siguiente paso no debería ser simplemente probar otro tratamiento. Primero hay que entender qué está pasando.
La Unidad de Dolor y Medicina Regenerativa en el Deporte de Clínica Tenis Teknon está especializada precisamente en estos casos: dolor deportivo persistente, lesiones que no evolucionan como deberían y molestias que reaparecen al volver a exigir al cuerpo.
El dolor no siempre cuenta la misma historia
Dos deportistas pueden llegar a consulta señalando exactamente el mismo punto de la rodilla y, sin embargo, necesitar abordajes completamente distintos.
Por eso, antes de decidir cómo tratar, hay que determinar de dónde viene el dolor, qué mecanismo lo está provocando y cómo está afectando a la función del deportista.
La valoración combina exploración clínica, ecografía musculoesquelética cuando es necesaria, pruebas de imagen y análisis funcional. También permite diferenciar entre distintos mecanismos de dolor, como el nociceptivo, inflamatorio, neuropático o nociplástico.
Esta forma de trabajar responde a una idea sencilla: la técnica no debe preceder al diagnóstico.
Una infiltración, una radiofrecuencia o un tratamiento regenerativo son herramientas. La primera decisión médica es saber si están indicadas y qué papel pueden tener dentro de la recuperación.
No buscamos solo que deje de doler
En medicina deportiva existe otra pregunta igual de importante: ¿puede ese cuerpo volver a hacer lo que necesita hacer?
Reducir el dolor es una parte del proceso. El objetivo final es recuperar función, mejorar progresivamente la tolerancia a la carga y facilitar una vuelta segura a la actividad deportiva.
Por eso la Unidad trabaja de forma coordinada con Traumatología, Medicina Deportiva, Fisioterapia, Readaptación, Podología y Diagnóstico por Imagen. El tratamiento del dolor no se plantea como una intervención aislada, sino como una parte más del recorrido del paciente.
Es especialmente relevante en deportistas con dolor lumbar o cervical, tendinopatías crónicas, molestias articulares persistentes, lesiones de hombro, cadera, rodilla, tobillo o pie, atrapamientos nerviosos o dolor que reaparece al aumentar la intensidad del entrenamiento.
¿Qué opciones de tratamiento existen?
Cuando la valoración médica lo indica, la Unidad dispone de diferentes técnicas mínimamente invasivas, entre ellas infiltraciones ecoguiadas, bloqueos diagnósticos y terapéuticos, radiofrecuencia, hidrodisección de nervios periféricos y procedimientos específicos para determinados tipos de dolor de columna.
La medicina regenerativa forma también parte de estas opciones.
En Clínica Tenis Teknon se utilizan tratamientos como PRP, Cellular Matrix, ácido hialurónico y células madre mesenquimales, pero no todos persiguen el mismo objetivo. Algunos buscan principalmente controlar la inflamación y favorecer la reparación del tejido, otros aportan protección o amortiguación articular y otros se reservan para situaciones en las que se busca una mayor capacidad regenerativa.
La elección depende de la lesión, la edad, el nivel de actividad, el tejido afectado y los objetivos de cada paciente. Por eso no existe un tratamiento regenerativo adecuado para todo el mundo.
También los tiempos cambian según el procedimiento y la lesión. En terapias como el PRP o Cellular Matrix, por ejemplo, la vuelta al deporte suele plantearse de forma progresiva y los resultados no son inmediatos, sino que evolucionan durante las semanas posteriores al tratamiento.
Tratar el dolor para poder volver al movimiento
En deporte, el objetivo no debería ser únicamente conseguir una escala de dolor más baja. Queremos saber por qué duele, qué está limitando al deportista y qué necesita su cuerpo para volver a tolerar el entrenamiento. A veces la respuesta estará en fisioterapia o readaptación; en otros casos, será necesario incorporar una técnica intervencionista o un tratamiento regenerativo; muchas veces, será una combinación de varias cosas. Lo importante es que todas las decisiones formen parte del mismo plan.
